Política y economía; dos armas poderosas

Política y economía; dos armas poderosas que pueden ser usadas para beneficio propio, pero también para un bien común. Ambos conceptos pueden integrarse en el estudio de la nueva economía política, según lo reafirman estas EAE opiniones.

La misma tiene como base el estudio y análisis del concepto “nuevo” en la economía política. Esta trata interdisciplinariamente una pluralidad temática: la lógica de la acción colectiva, la economía política del desarrollo, el control electoral, la organización de las actividades legislativas, la burocracia pública, la regulación de los servicios, la provisión de bienes públicos y la toma de decisiones en los sistemas políticos.

Esta imbricación se produce utilizando la metodología de la economía neoclásica, teniendo en cuenta los actores políticos de forma individual o actuando colectivamente, en grupos, tales como los votantes, la administración, partidos políticos y grupos de interés.

La nueva economía política se comprende como una economía positiva, que describe el contexto actual, cómo es. Lo antagonista de esto es la economía normativa, que quiere explicar un estado ideal, es decir, cómo debería ser.  También este tipo de economía por lo general responde a la pregunta “por qué”. También busca explicaciones objetivas del funcionamiento de los fenómenos económicos, analizando hechos y datos.